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HISTORIA

Cámara de Estudio: Partes y Manejo

 

Mediado el S.XIX la familia Prieto de La Bañeza (León) tiene conocimiento del descubrimiento de la fotografía en Francia por el físico Nicéphore Niépce en 1816 y el pintor Louis Jacques Mandé Daguerre en 1831 (para ampliar información pinche aquí).

Motivado por el interés de este descubrimiento Benito viaja a Francia, allí aprende el oficio y unos años después regresa a su ciudad natal (La Bañeza), enseñando a su hermano Leonardo los conocimientos adquiridos y montan el estudio fotográfico que inauguran en 1879.
 
 
 

Posteriormente Benito monta su propio estudio en Ribadeo (Lugo) del que nace una generación de artistas del que cabe destacar su hijo Benito Prieto Coussent, pintor célebre a nivel internacional.
Nace así en La Bañeza una escuela familiar que se dedica a la investigación y el desarrollo de la fotografía.

Leonardo tiene siete hijos, todos aprenden el oficio y tres de ellos hicieron de la fotografía su profesión: Leonardo en La Bañeza, Julio y Gaspar en Ponferrada. Dando lugar a cuatro generaciones ininterrumpidas, que llegan a la época actual, o sea, la Era Digital.
       
 
Soy Roberto, nací en Astorga en 1976, fotógrafo de profesión, pertenezco a la cuarta generación de Prieto Fotógrafos, me considero un privilegiado, pues sin salir de casa he tenido a mi alcance los elementos y medios necesarios para conocer y practicar la fotografía desde sus comienzos.
       
 

Nuestro Primer Estudio constaba de una amplia galería de ventanales, así como un techo de vidriera, para poder aprovechar la luz diurna.

 

En el estudio había muchos cachivaches: cortinajes, decorados y algún que otro uniforme militar, pero quizás lo más curioso el apoya cabezas y valga la redundancia, para sujetar al sujeto, puesto que las exposiciones que requerían las primeras placas eran excesivamente lentas.

 

Como es lógico, esta galería se comunicaba directamente con el laboratorio, puesto que en un principio se utilizaban placas húmedas que era necesario manipular antes y después de su uso.

 
Foto de Época Realizada con la Cámara de Galería
       
 
Camara de Estudio
 

La joya de la galería por supuesto ocupaba el centro, era la cámara de madera de gran formato desde 4,5 cm hasta 18x24 cm de negativo.

En su origen utilizó placas de cristal y hoy, después de más de un siglo goza de un perfecto estado de salud, ocupando un lugar privilegiado en nuestro estudio de Astorga, aunque por razones obvias fuera de servicio, me gustaría resaltar, en mi modesta opinión, que en cuanto a calidad de imagen, no ha podido ser superada por la tecnología digital.

       
 

Creo que las primeras placas que utilizó mi bisabuelo, fueron las descubiertas por el físico Francés Claude Felix Abel en 1847, se trataba de unas placas de cristal, recubiertas con bromuro de potasio de albúmina, las cuales se sumergían en una solución de nitrato de plata antes de su exposición, les siguieron las placas de colodión que seguían siendo húmedas, para continuar con las que inventó el fotógrafo Británico Charles E. Bennet en 1878, se trataba de placas secas recubiertas con una emulsión de gelatina y bromuro de plata, muy parecidas a las actuales.

 
Foto Antigua realizada con los métodos aquí descritos
       
Revelado de papel
 

El Laboratorio era pintoresco, había de todo o casi todo: una pila para lavado con su bomba de mano, una estantería llena de productos químicos unos sólidos y otros líquidos, alguna báscula de precisión para el pesaje, libros y cuadernos de notas, así como un sinfín de cubetas, algunas pesaban como demonios.

 

El cuarto oscuro o de las magias, como mi padre le llamaba de niño, tenía un farol con filtros de cristal, que proporcionaba luces de colores verde, roja y naranja con distintas intensidades, donde mi abuelo hacía la magia, pues metía en una cubeta con revelador una hoja de papel blanca y poco a poco aparecía la imagen.
       
 

Otra de las curiosidades se encontraba en una esquina del laboratorio, era una barrica de madera que por razones de altura, mi padre no alcanzaba a ver lo que contenía en su interior, se podía ver pero no tocar “ordenes de la casa”, pero un día vencido por la curiosidad y en ausencia de su progenitor, logró encaramarse, trepando por la barrica y ¿con qué se encontró?...

Pues con una especie de sales (hiposulfito) para hacer fijador y una bayoneta que bien podía ser de la guerra de la independencia, ¿qué hacía ahí? Parece ser que la utilizaba para ablandar dicho producto.

 
R. Prieto posando en Carnaval

Foto relizada sobre negativo con soporte de cristal y con los medios aquí descritos.

       
Ampliadora de proyección horizontal  
Lo más interesante de todo: la “locomotora de vapor” con sus ruedas, faro y chimenea, se trataba de una ampliadora de proyección horizontal, por desgracia ésta no la conservamos (ver dibujo de al lado): en la parte frontal tenía, una caja donde se alojaban los objetivos intercambiables, más o menos como los de la cámara de galería (para ver descripción pinche aquí), a continuación iba el fuelle con su entrada para los chasis, le seguían los condensadores y por último, la caja de luz, con su chimenea, esta caja de luz sufrió algunas modificaciones con el paso del tiempo. En un principio pudo utilizar luz diurna y de vela, le siguió el arco voltaico y por fin, la lámpara de tugsteno, con la que trabajó mi padre, pero la chimenea siempre fue útil, bien como salida de humos o sistema de refrigeración.

Ampliadora de proyección horizontal

 

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